Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 21 de junio de 2017

Hablando de Pelota

EL FORMIDABLE MEMO LUNA EN UN FINAL FELIZ

Por un lado fue  toda una tragedia para Memo Luna aquel juego de principios de 1954 cuando aceptó lanzar un partido con los Diablos Rojos de la Liga Invernal Veracruzana antes de retirarse a descansar en su casa de Los Mochis, Sinaloa, en donde conoció al amor de su vida. Cuando lanzó aquel juego por la tarde en el Parque Delta era Memo Luna el mejor prospecto que tenían  los Cardenales de San Luis y acababa de tener en 1953 una gran campaña con los Padres de San Diego en la Liga de la Costa del Pacífico. Los Pájaros Rojos pagaron más de 100,000 dólares por él por el primera base Tom Alston a los Padres y esperaban grandes cosas del pitcher mexicano zurdo nativo de Tacubaya, Distrito Federal.

MEMO LUNA Y BETO AVILA FESTEJAN CON TIGRES DE 1960

Hoy, a los 87 años de edad y desde Los Mochis, nos platicó por la vía telefónica que recuerda  muy bien aquel juego en el Delta que cambió su carrera en el Beisbol: “Venía  de haber lanzado en Cuba algunos juegos con el equipo Almendares y naturalmente cambié el clima tropical por el de aquella tarde fría en el Parque Delta. Fue en un juego contra el Aztecas de Alejo Peralta y fue por la tercera entrad que al hacer un lanzamiento rápido a Jorge Galina, que era el bateador, sentí un dolor en el brazo. Ese pitcheo se me fue descontrolado  y por poco le pega a Galina ya que iba por la cabeza. A pesar del dolor que sentí seguí lanzando y terminé el juego En aquel tiempo el pitcher abridor terminaba sus juegos. Sin embargo el dolor en el brazo me acompañó hasta Los Mohis y aunque con los días desapareció, me encontré con que al lanzar ya no podía tirar tan duro como lo hacía. En aquel juego en el Parque Delta se me fue la velocidad.”


MEMO LUNA Y  PROCOPIO HERRERA NUEVO LAREDO 1958

Memo Luna era un pitcher que tiraba duro y lo habíamos visto lanzar desde novato en el mismo Parque Delta en una liga invernal de entonces, jugando luego para los Alijadores de Tampico y Azules del Veracruz antes de irse a probar fortuna en la pelota de Estados Unidos. En la Liga Mexicana de 1948 la temporada la decidió Jorge Pasquel terminar con cuatro equipos, todos jugando en la capital, y Memo Luna que era del Alijadores, reforzó a los Azules del Veracruz de Pasquel.

MEMO LUNA EN LOS MOCHIS

Luna me recordó: “Al acabar ese torneo nos citaron en las oficinas de don Jorge Pasquel que nos pagó el dinero que nos cotrespondía.  Para mi fue muy emocionante estar al lado de don Jorge Pasquel.”
Al perder la velocidad por aquella lesión en el juego del Parque Delta, Memo Luna ya no pudo triunfar con los Cardenales de San Luis que después de una salida lo mandaron a Ligas Menores. Memo me dijo sin embargo que su manager Eddie Stanky no quería a los mexicanos.
Ya sin ser el pitcher de la gran velocidad, Memo Luna siguió su carrera en el Beisbol reinventándose con curvas y estuvo de regreso a la Liga Mexicana con los Tecolotes de Nuevo Laredo. Para el invierno de 1959 pensó que había llegado muy pronto al final de su carrera y le pidió oportunidad a Memo Garibay para ser instructor de pitcheo con la escuela de Beisbol que había puesto Tigres en el Parque del Seguro ese invierno por idea de Alejo Peralta. Fue al estar de instructor que le dijo a Garibay que estaba bien del brazo y pensó podía ayudar al Tigres para la temporada de 1960 y de esa manera fue parte de un equipo muy especial en la historia del Beisbol mexicano ya que Beto Avila decidió despedirse del béisbol jugando con ese equipo y al que ayudó a ganar el campeonato, Y Memo Luna fue el retorno del año al poner una campaña de 10 victorias que mucho ayudaron a los Tigres de Garibay a conquistar el campeonato. Después de eso fue manager de Minatitlán en la Liga del Sureste, equipo con varios prospectos, y en donde también pitcheaban veteranos como él quien tuvo un gran año cobijado por el calor del Sureste. Me recordó que se retiró del Beisbol jugando en Campeche y lanzando para Estrellas Yucatecas en la Liga Peninsular de invierno: “”Acabo de ver el Juego de Estrellas de la Liga Mexicana en Campeche y recordé que allí tuve mi último juego  como pítcher en el Beisbol.

PARQUE DEL SEGURO
Más adelante y por varios años, Memo Luna fue instructor de Beisbol en la Liga Olmeca de la Barranca del Muerto y recuerdo aquella inauguración lograda por el amigo Jaime Dib en que trajo de Estados Unidos a Clete Boyer que había sido tercera base estrella de los Yanquis y viajó  con el prestigiado buscador Fred Ferreira Se juntaron con Memo Luna para la inauguración de la Liga Olmeca y recuerdo que estuvo presente el entonces regente Manuel Camacho Solís, al que le presenté a Memo Luna como un pitcher que había estado en las Ligas Mayores.  Camacho Solís dijo una broma de mal gusto y en la ceremonia de inauguración fue Clete Boyer el que hizo el lanzamiento de la primera bola y Camacho Solís estuvo de bateador.
Después de varios años de maestro en la Liga Olmeca, Memo Luna y su familia decidieron regresar a Los Mochis en donde ha vivido desde entonces. Hacer unos días, precisamente del padre, tuve la suerte de que me hablara por teléfono para pedir que le enviara el libro que escribí sobre mi vida de cronista y fue entonces en donde platicamos largo y tendido sobre sus años en el béisbol, sus 87 años de vida y los 84 que tengo yo. Lo agradecido que estamos con el gran Dios por haber llegado tan lejos.
Y Memo Luna, que perdió  su gran velocidad en un juego de mala fortuna, se recuperó para regresar a la lomita y ganar todavía muchos juegos gracias a sus curvas y su astucia beisbolera. En la vieja Liga de la Costa del Pacífico también dejó momentos para nunca olvidar con el equipo de los Cañeros.



Y nunca se me olvidará que Memo Luna fue el pitcher ganador en el juego con el que se inauguró el Parque del Seguro Social en 1955. Fue en un juego nocturno en que una Selección Mexicana se enfrentó a los Gigantes de Tokio, siendo Memo Luna el pitcher abridor y ganador en ese partido al lanzar un gran juego contra los nipones. Por cierto que antes de comenzar ese partido se guardó un minuto de silencio en recuerdo a don Jorge Pasquel que unos días antes había fallecido en un accidente de aviación. Hemos recordado a Memo Luna, sus éxitos y su tragedia en el Beisbol. Y su gran retorno. Gracias por tu amistad, Memo. Te admiramos mucho.
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SANTORAL BEISBOLERO
Hoy es día de San Luis Gonzaga (Luisa Huerta España). (Luis Meré, Luis de los Santos, Arroyo, Alcaraz.
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LA PREGUNTA DE HIY
Manager del Alijadores de Tampico de 1948 en donde Memo Luna estuvo como pitcher. También jugó en Ligas Mayores.
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LA RESPUESTA

José Luis “Chile” Gómez.

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