Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

martes, 23 de mayo de 2017

TOMMY AL BAT

CHAPMAN Y URIAS CON EL MISMO PROBLEMA


AROLDIS CHAPMAN
DE repente el jugador profesional llega a perder la confianza que se tiene en cada uno de los momentos de este deporte tan complicado como lo es nuestro querido Beisbol. Y cuando al atleta pierde su confianza vienen las malas rachas y los momentos difíciles que hay que tratar de superar. Y esos malos momentos pueden llegarle a un jugador veterano o a uno novato. En este caso estoy convencido de que Aoldis Chapman y Julio Urías, el primero un veterano de muchos diamantes galopados como diría Pepe Segarra y el segundo un novato, se encuentran de repente en la misma encrucijada que van a tratar de superar. De repente han perdido la confianza que se tenían en sí mismos y eso determina las malas rachas que se tienen en un deporte en que se juega todos los días.
Chapman se fue metiendo en el laberinto casi desde el principio de la campaña cuando comenzó a tener problemas en su control y se dio cuenta que aun con su velocidad de las 100 millas ya no podía ponchar a tantos bateadores como antes cuando los lanzamientos agarran tanta parte importante de la zona de strike. El problema para Urías comenzó en Denver que de por si y aun con las pelotas que tienen autorizadas en refrigerar es un lugar difícil para cualquier pitcher debido a la altura de esa ciudad que la hacen parecida a la ciudad de México. Y el mal momento lo persiguió en su siguiente salida en Los Angeles y creo que ha sido una buena decisión de los Dodgers el mandarlo a su equipo sucursal para que vuelva a encontrar el comando de sus lanzamientos.


JULIO URIAS

Chapman fue colocado en la lista de incapacitados más que por una lesión para que trate de encontrar en el descanso la fe perdida como hablan las canciones románticas de antaño.  Y es que un pitcher sin control no es nada. El pitcheo es control y más control.
En un deporte en que hay tantas buenas y malas rachas el record principal que existe a la consistencia de un jugador lo implantó el formidable Joe  DiMaggio con aquella gran racha de 56 juegos seguidos dando de hit. Una marca que ha perdurado ya por espacio de 76 años. Igualmente se ha evaporado el mismo número de años y no hemos tenido a otro bateador de .400 desde que el no menos formidable Ted Williams terminara la campaña de 1941 con un promedio de .406.

CHITO RIOS


En cuestión de pitcheo hemos visto como a lanzadores famosos de repente pierden la facultad de manejar el que ha sido su principal lanzamiento por mucho tiempo  como el caso del que fuera famoso Chito Ríos y quien dejó una marca que solamente se ha visto una vez en la historia del Beisbol profesional: completar cada uno de los juegos que comenzaron en una campaña. Fueron 26 ocasiones en que Chito Ríos  terminó lo que había comenzado. Sin embargo  hubo un tiempo en su gran carrera de Salón de la Fama en que se metió en una muy mala racha cuando se la había “perdido” el “slider” que era su principal lanzamiento, el del pan y la mantequilla. Es cuando hay que buscar la confianza que por alguna razón está perdida en la dimensión  desconocida. Habrá que ver a Chapman y Urías en sus períodos de recuperación.  

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