Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

martes, 10 de enero de 2017

TOMMY AL BAT

PASARAN MAS DE 100 AÑOS



WILFREDO CALVIÑO

Recuerdo que cuando surgió Fernando Valenzuela como un nuevo fenómeno del Beisbol el famoso manager y buscador, Wilfredo Calviño,  me dijo que lo del Toro de Sonora algo en que pasarían 100 años por lo menos para que surgiera uno igual o parecido a él. Y también Calviño pudo añadir que pasarán 100 años antes que surja un nuevo Héctor Espino. Es oportuno señalar que tanto Valenzuela como Espino jugaron en ligas de desarrollo de jugadores, antes de impactar con fuerza en la Liga Mexicana. Valenzuela duró poco en la pelota de verano en un principio, ya que más tarde en su carrera volvió con  Jalisco, mientras Espino no quiso probar en la pelota americana y se quedó en nuestro Beisbol para que los aficionados mexicanos tuviéramos la satisfacción de verlo año tras año.


FERNANDO

Tanto en verano como en invierno dejó una huella tan profunda que no se ha visto algo igual desde entonces. Antes de Espino tuvimos la carrera legendaria del zurdo Angel Castro que fue un bateador mexicano de mucho poder y gran elegancia para jugar la primera base.
Aquel domingo que dio tres jonrones en un partido contra los Diablos Rojos en la temporada de 1954 fuimos al vestidor de los Sultanes de Monterrey y el manager cubano Sungo Carera no tuvo palabras para describirlo ya que solamente me dijo emocionado: “Lo de Espino es algo que no tiene nombre”.
En la carrera de Espino sucedió lo mismo que con Babe Ruth ya que los Sultanes lo cambiaron al Alijadores de Tampico por razones de disciplina cuando todavía estaba en plenitud.




Nunca se volverá a repetir lo de la primera Serie del Caribe en territorio mexicano, en 1974, cuando Espino tuvo un gran torneo al reforzar al equipo Ciudad Obregón y el Comisionado del Beisbol entonces, Bowie Kuhn, invitado al clásico, bajó a la caseta de los Yaquis antes de ir al aeropuerto en su regreso a casa para para felicitar a Espino y decirle aquello de: “Lo espero en la temporada que viene en las Ligas Mayores.” Años más tarde el “sueño americano” fue logrado por Vinicio Castilla, quien conectó 320 jonrones para tres años seguidos con 40 o más cuadrangulares que es record en un tercera base de la gran carpa. Además bateó .350 en cinco series de post temporada con cinco jonrones.
En aquel entonces Espino ganaba más dinero jugando en México que en la triple A americana que es  donde el pelotero da el brinco a la carpa grande. Me imagino que con los millones que se dan actualmente Espino habría cambiado su manera de pensar para buscar el pote de oro.



Fue precisamente en aquel 1974 pero en diciembre cuando Catfish Hunter se convirtió en el primer agente libre de la historia y comenzaron a hablarse de millones de dólares por el contrato.
Los grandes bateadores de aquellos tiempos se tuvieron que conformar con contratos de 100,000 dólares al año que era lo máximo que ganaba un super estrella.

Beto Avila hubiera ganado algunos millones de dólares con Indios de Cleveland y el mismo Fernando Valenzuela habría tenido campañas de 20 millones de dólares por 20 juegos que completaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario