Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 21 de diciembre de 2016

TOMMY AL BAT

EL ULTIMO DE UNA ERA

No me cabe duda que Tomás Herrera fue el último de una era de managers con disciplina tan férrea que era capaz de dejar a al equipo a entrenar después de un juego tras una derrota en que habían jugado muy mal. Eso sucedió un domingo en el Parque del Seguro Social en que los Diablos Rojos perdieron dos juegos ante los Tigres y el famoso sargento cerró las puertas del vestidor para decirle a los peloteros lo que pensaba de ellos al jugar tan mal en esa doble cartelera. Recuerdo que pegué una oreja a la puerta y escuché que el único que le contestó a Tomás en sus regaños lo fue el relevista “Toche” Peláez, que ese domingo había hecho dos malos trabajos de relevo.


Cuando terminó el gran regaño y se abrió la puerta, los jugadores, todos uniformados, volvieron al terreno de juego para una práctica adicional en castigo por la doble derrota.
Se estaban yendo ya la luz del día cuando los Rojos salieron a practicar después de haber estado desde las nueve de la mañana en el parque de pelota. Recuerdo que el jardinero Andy Rivera, al que llamaban “avestruz” y fue muy buen jugador, me llegó a decir que era el último año que deseaba tener a Tommy como manager.
Ya cuando Tomás Herrera terminó años más tarde su carrera de timonel no he sabido de otro manejador que haya hecho lo mismo, por lo que el sargento fue el último de la línea dura y  en donde aquel formidable mentor cubano Adolfo Luque tenía fama de ser el más estricto de todos. Cuentan que en las jiras, Luque se quedaba hasta que llegara al hotel el último de sus jugadores y cuando alguien arribaba después de la hora permitida le ponía una multa. Luque ganó dos campeonatos seguidos al frente de los Tecolotes de Nuevo Laredo y estuvo a un tris del tercero.


En otra ocasión el célebre Tomás Herrera que hace unos días falleció, vino como manager de los Mins de Coahuila y en una decisión adversa de los ampayers se sentó sobre la segunda base para impedir que el juego siguiera. El ampáyer en jefe, Víctor Saiz, al que llamaban “el lobo”, no pudo convencerlo que se levantara y después de varios minutos en que los aficionados estaban perdiendo la paciencia, Saiz llamó a un par de policías. Finalmente Tommy se levantó de la segunda y el juego prosiguió.


TOMAS HERRERA Y TOCHE PELAEZ


Las dos últimas veces que platiqué con Tomás Herrera fueron en reuniones organizadas por don Alfredo Harp y la primera de ellas fue para anunciar que había  decidido dar un apoyo económico a los que habían dejado huella en la historia de los Diablos Rojos. Obviamente Tommy Herrera fue uno de los elegidos y don Alfredo convirtió en realidad todo un sueño, una pensión para los jugadores y managers destacados-. Y en la última ocasión fue al cumplir los Diablos sus primeros 75 años de exitencia en que hubo una gran fiesta ne un gran hotel de Santa Fé y entraron al Salón de la Fama nuevos elementos, entre ellos el mismo don Alfredo. Fue la última vez que platicamos con el gran manager y gerente. Y un gran  amigo. 

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