Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

domingo, 4 de diciembre de 2016

DOS SHORSTOPS

JORGE FITCH Y VILLAESCUSA

AL SALON DE LA FAMA YAQUI





JORGE FITCH
Jorge Fitch y Anronio Villaescusa, dos muy buenos shortstops en la pelota mexicana, fueron elegidos al Salón de la Fama de los Yaquis de Ciudad Obregón de la Liga del Pacífico Mexicano. Es de aplaudir estos dos reconocimientos ya que por regla general se acuerdan de los grandes bateadores, jonroneros, pitchers o managers, pero rara vez se le da a la defensa el lugar que merecen. Fitch llegó a tener una buena temporada jonronera en invierno pero tanto él como Villaescusa se hicieron de fama por su habilidad fildeadora.
Los dos son muy conocidos en la Liga Mexicana, con Jorge Fitch comenzando con los Tigres capitalinos y aunque siempre tuvo muy buena defensa, era casi un out por regla bateando al iniciar su carrera. Incluso el manager felino. George Chuck Genovese trató de probarlo bateando a la zurda en un experimento que no funcionó.




FITCH CON CAÑITAS MORENO Y RONNIE CAMACHO
Al ser cambiado al Pericos de Puebla mejoró cantidad a la ofensiva y ya fue un bateador que había que respetar. En 16 temporadas de verano con Pericos, Broncos de Reynosa y Tampico terminó con un .272 que para la gran habilidad fildeadora de Fitch fue un promedio más que bueno. Conectó 49 jonrones, 10 de ellos en una campaña para ser la mejor cifra de su carrera. Después de ser parte del Pericos campeón de 1963 pasó en 1969 al Broncos y ayudó a Reynosa a ganar el único campeonato de su historia.
Ya de retirado, Fitch fue un manager campeón tanto en verano como en invierno. Como timonel del Angeles de Puebla de don Jaime Pérez Avellá lo llevó al título en 1979 al ganarle la final a los Indios de Ciudad Juárez. El juego final fue un gran duelo de 2-0 en que Ernesto Escárrega superó al zurdo Mike Paul en gran duelo de serpentina en el parque de los Hermanos Serdán de Puebla. Luego llevó al campeonato al Potros de Tijuana en la Liga del Pacífico del Ingeniero Bonilla.

ANTONIO VILLAESCUSA IZQUIERDA CON LUPE CHAVEZ

Antonio Villaescusa, curiosamente, también terminó su carrera en la Liga Mexicana con .272 de average al jugar nueve años con los Diablos Rojos del México y uno con los Osos Negros de Toluca. En esos 10 años logró dar solamente un cuadrangular que fue con los Diablos en su último año con el tim, 1979. Hizo una formidable pareja de doubles plays con los Rojos con Ramón “Abulón” Hernández. Tanto Villaescusa como Fitch dejaron la Liga Mexicana con la huelga de peloteros  de 1980 para irse a la liga de la Anabe. En una temporada se anunció su retorno a Liga Mexicana con Tabasco pero Villaescusa se lesionó y ya no pudo jugar. Su bermano Fernando jugó 17 temporadas de Liga Mexicana y terminó con un promedio de .317, siendo uno de los grandes ídolos de los Leones de Yucatán en donde jugó la mayor parte del tiempo.


ANTONIO VILLAESCUSA, SEGUNDO DE DERECHA A IZQUIERDA, EN LA CEREMONIA 
Recuerdo que cuando Antonio Villaescusa era un novato de los Diablos Rojos el buscador Paul Tetriack de los Mets de Nueva York se interesó en él. El norteamericano había venido como instructor de Ligas Mayores al entrenamiento de los Diablos y cuando le pregunté a Tetriack el por qué se había interesado en Villaescusa a pesar de sus problemas de bateo, me contestó: “Cuando comenzó su carrera Luis Aparicio, no bateaba prácticamente nada, pero el venezolano tenía las otras herramientas como la de ser muy bueno a la defensa, gran brazo y mucha velocidad así como sus instintos para jugar. Con el tiempo un jugador puede mejorar con el bat, pero no puede mejorar en tener gran brazo ni las otras herramientas”.



Aparicio, como usted sabe, triunfó tan plenamente en Ligas Mayores que ya fue elegido al Salón de la Fama. Su velocidad y defensa lo llevaron a Cooperstown aunque como dijo Tetriack, un jugador puede mejorar en su bateo. Y Aparicio termino sus 18 años en el mejor Beisbol del mundo con  promedio de .262, pero en nueve ocasiones diferentes resultó el campeón robador de bases en la Liga Americana y terminó con 506 estafas. Solamente en un año, 1970, bateó sobre los .300 que fue en 1970 con los Medias Blancas de Chicago y logró .313.

Felicidades para Jorge Fitch y Antonio Villaescusa al ser reconocidos por sus temporadas que tuvieron con los Yaquis de Ciudad Obregón. 

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