Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

jueves, 12 de mayo de 2016


UNION LAGUNA: CAMPEON DE 1950

EL UNICO CAMPEONATO





MEMO GARIBAY AL CENTRO Y LAZARO SALAZAR A LA DERECHA





Con Memo Garibay de joven manager desde la temporada anterior los Algodoneros de Unión Laguna capturaron el campeonato de la Liga Mexicana en 1950 tras derrotar en seis fragorosos partidos al Charros de Jalisco en la serie final.
Laguna ganó la primera mitad de la campaña con record  de 28-14 y con dos juegos de ventaja sobre Monterrey, mientras Jalisco ganó la segunda vuelta con marca de 26-16. Un año antes los mismos Algodoneros habían llegado a la final al ganar la segunda mitad pero perdieron  la serie por la corona ante Monterrey.







TOMAS ARROYO
Este fue el primer campeonato para Memo Garibay como manager en donde fue considerado el mejor timonel nacional de su tiempo. Después ganó tres campeonatos seguidos en la vieja liga de la Costa del Pacífico con Venados de Mazatlán, ganando dos series por la corona invernal mexicana sobre Poza Rica. Y en la Liga Mexicana también logró títulos también con el Tigres de 1960, y Charros de Jalisco de 1967, siendo después directivo de varios equipos, entre ellos del Unión Laguna. Nacido en Torreón, Memo Garibay fue catcher, primera base y jardinero en sus años de pelotero. En la Liga Arizona-México logró ganar un campeonato con el equipo de Cananea.
Tuvo 18 temporadas como manager en Liga Mexicana con 1084 juegos ganados y 1025 perdidos, ocupando el quinto lugar de todos los tiempos en más juegos ganados.
Aquel Unión Laguna de 1950 tuvo estrellas de la magnitud del tercera base Leo Rodríguez,  del jardinero  central “Chanquilón” Díaz, y “Zacatillo” Guerrero, tres  de los grandes jugadores nacionales por varias temporadas, todos ellos de la comarca lagunera.  






ZACATILLO GUERREO
“Zacatillo”, luego un manager que tiene el record  de más  victorias en la Liga Mexicana, fue el mejor bateador del equipo con un promedio de .327, con el catcher Laureano Camacho bateando ..313 y el rapidísimo Pedro “Charolito” Orta quedando en .303 y siendo campeón robador de bases en la temporada con un total de 34. Su hijo Jorge heredó su gran velocidad y jugó varios años en Ligas Mayores.
“Chanquilón”, formidable a la defensiva al igual que Leo Rodríguez, bateó .298 con 10 jonrones,  el también muy veloz Agustín Bejerano quedó en .294 y Leo en .283. El jugador americano de color, Otello Renfroe, era un short y bateador importante a la hora buena aunque solo tuvo .264. Ya de retirado, Renfroe fue un de los “seconds” del famoso campeón de boxeo Cassius Clay. El jardinero “Cartucho” Regalado, con solo .258 en promedio, fue uno de los héroes en la serie final con batazos de gran oportunidad.






El brazo que cargó al equipo de Torreón al campeonato lo fue Tomás Arroyo, quien tuvo una super campaña de 18 ganados y siete perdidos, mientras el zurdo “Brinquitos” Brown, ya un veterano, dio 12 triunfos. Arroyo, que llegó a Torreón en 1949 tras jugar con Tampico y Azules del Veracruz, ganó 59 juegos para Laguna en cuatro temporadas. En 1953 se lastimó  el brazo pero en 1954 hizo un gran retorno con Nuevo Laredo al tener marca de 15-1. En un juego de exhibición  en Tampico el año de 1947, Tomás  Arroyo lanzando por Alijadores superó  a Bob Feller, el mejor pitcher de las Ligas Mayores que vino a una jira mexicana después de la temporada con otros jugadores de la gran carpa.  
Aunque solo tuvo  record de 8-11, el americano de color, Henry Miller, tuvo muy buen promedio de carreras limpias. El llamado “Ministro” tuvo mala suerte. “Brinquitos” Brown tuvo un excelente promedio en efectividad con 2.78 y fue el mejor de la liga en ponches con 157.



LEO RODRIGUEZ
La serie final comenzó en Guadalajara y los Charros no solamente tenían muy buena batería sino un equipo  con dos pitchers de primera que llegarían a Ligas Mayores, el zurdo boricua Roberto Vargas y el derecho americano Bill Greason que con record de 10-1 fue el monarca de ganados y perdidos, con cañoneros como los americanos de color, el catcher Quincy Trouppe que era el manager también y Lorenzo “Piper” Davis que fue considerado uno de los mejores infelders en la historia de las Ligas Negras. También estaban “Tribilín” Cabrera, campeón bateador de 1949 con .382  y los jonroneros “Moscón” Jiménez  y Claudio Solano.
Jalisco fue elegido para ganar la final que comenzó en el parque Municipal de Guadalajara ante record de entrada y se acordó, algo curioso, que si la serie llegaba al quinto juego se jugaría  el resto en el Parque Delta de la ciudad de México. Así que el quinto y sexto se jugaron en el Delta y Laguna se coronó en un juego que iba perdiendo pero que anotó hasta siete carreras en uno de los innings finales para ganar. En uno de los encuentros el manager y cátcher, Quincy Trouppe, otro de los grandes de las Ligas Negras, dio hasta dos jonrones.




CHANQUILON DIAZ
Este de 1950 fue el segundo de los tres años seguidos en que la Liga Mexicana jugó a dos mitades con los ganadores de cada vuelta enfrentándose. Nunca se dio el caso que un equipo que ganara las dos mitades y este Torreón de 1950, ganador de la primer mitad, terminó en sexto lugar de una liga de ocho equipos en la segunda parte. Cuando se revivió  por última vez este sistema en 1966 tampoco hubo un doble ganador en cuyo caso no se hubiera necesitado de la tan buscada serie final.

2 comentarios:

  1. Muy buenos datos, gracias por compartir. No estoy seguro del apodo de T. Arroyo, "el piyuyo" o algo así.

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  2. Muy buenos datos, gracias por compartir. No estoy seguro del apodo de T. Arroyo, "el piyuyo" o algo así.

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