Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

lunes, 23 de mayo de 2016

EL RAPIDO ESQUIVEL
LA VOZ MAS QUERIDA
DE LOS DIABLOS ROJOS






Oscar “El Rápido” Esquivel nació el cinco de mayo de 1932, el mismo año que yo nací, y prácticamente comenzamos al mismo tiempo nuestra incursión por el mundo de la crónica del querido Beisbol. Conocí a Oscar en 1954, cuando laborando en el programa “El Juego de Hoy”, narrado por el brillante Angel Fernández, llegamos a la entonces potente estación de radio XEB, situada en la calle de Buen Tono cerca de Ayuntamiento y cerca de Arcos de Belén. En ese programa Angel reconstría en una hora, comenzando a las siete de la noche,  un partido de Ligas Mayores que se había celebrado ese mismo día y que había  escuhado en onda corta y se lo escribía en máquina a Angel, bateador por  bateador.
Para esos juegos reconstruídos se necesitaba de un operador que manejara el ambiente de discos de público, que se escuchaban fuerte gracias al que manejaba el sonido le ponía más volumen al momento que Angel anunciaba el  ¡“ALLA VA”! por un jonrón.





RAPIDO ESQUIVEL
Oscar Esquivel era uo de los operadores de a XEB y una vez estuvo manejando los sonidos del publico y lo hizo muy bien, por lo que Angel Fernández lo pidió para que estuviera en todos los juegos. Fue 1954 un gran año para el Beisbol mexicano ya que fue cuando Beto Avila ganó el campeonato de baeo en las Ligas Mayores y todo México estaba pendiente de lo que bateaba cada dia. La estación tenía mucha potencia y ya siendo las siete de la noche se escuchaba en todo México y en el extranjero.


ANGEL FERNANDEZ



El programa, patrocinado por las llantas US Royal, tuvo bastante éxito, tanto que para el invierno de ese año se aceptó la idea de que se pasaran reconstruidos algunos de los juegos de los Pericos de Puebla que estaban haciendo un retorno muy exitoso al Beisbol profesional en la Liga Invernal Veracruzana.
Hubo un momento en que Angel tenía  un compromiso ineludible y no podía estar para una de las reconstrucciones y le propuse que le diera una oportunidad al “Rápido” Esquivel, un enamorado del Beisbol desde chamaco y quien entonces tenía una voz tan clara y potente  como la de Eduardo Orvañanos, uno de nuetros más conocidos narradores del rey de los deportes.
En uno de los estudios de aquella XEB del señor Martínez Vertiz, Angel le hizo unas pruebas al Rápido Esquivel y dio la luz verde para que en una ocasión  debutara como narrador beisbolero. Como yo recibía la información del juego del gran amigo Joaquín  Bianchini de Puebla, le pasaba lo sucedido en cada entrada. Obviamente estaba nervioso pero lo hizo bien, bastante bien.


EDUARDO ORVAÑANOS


Entonces para 1955 vino lo mejor cuando Angel Fernández logró que a través de la misma XEB se transmitieran  los juegos de Beisbol de los Juegos Panamericanos”. Ya estaba el Parque del Seguro Social recién inaugurado y Angel le dijo al “Rápído” que él iba a transmitir varios partidos, ya que eran muchos.
Nunca olvidaré su primer juego en el palco de radio del Seguro Social  y poco antes del partido Oscar sudaba copiosamente. Iba a ser el primer juego que narraba en su vida al momento que la acción estaba sucediendo. Pero una vez que se cantó el pleybol, el Rápido comenzó a manejarse bien y allí nació uno de los grandes narradores en la historia del Beisbol mexicano, tanto así, que desde hace tiempo es miembro del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano.
¿Por qué el Rápido?.





jorge alarcon

Desde que conocí ese 1954 a Oscar los dos teníamos 22 años, en juventud divino tesoro, pero sus compañeros de la estación lo comenzaron a llamar “El Rápido” porque le gustaba caminar despacio. Desde la entrada de la XEB a las cabinas había un amplio y largo pasillo y siempre caminaba despacio hasta llegar a donde estaban los operadores. El operador en una estación de radio entonces era el que ponía  los discos, los llamaos “jingles” de los anuncios que estaban programados. Es naturalmente una gran responsabilidad, pero son héroes desconocidos, y Oscar brincó de ese mundo al escenario donde todos los beisboleros  lo escucharan.
Estuvo años y años narrando los juegos de los Diablos Rojos al lado de Jorge Alarcón, luego con otros compañeros. Una vez, en 1982, televisa no quería  aceptarlo porque un año antes se había ido a transmitir con otra compañía que tuvo la exclusiva de los juegos del Paque del Seguro, pero Roberto Mansur insistió hasta que consiguó que el “Rápído” fuera reinstalado.

DOMINGO SEPTIEN



Desgraciadamente le quedaban pocos años de vida ya que falleció en 1986, pero le alcanzó y le sobró tiempo para dejar su voz y su nombre en los corazones beisboleros, especialmente entre los aficionados a los Diablos.
El “Rápido” fue un narrador diferente a los que se habían oído hasta su llegada, ya que era muy pintoresco y tenía muchos dichos humorístico, No me cabe la menor duda que sabía  mucho de Beisbol ya que desde aquellos días de la XEB y luego  varias veces después cuando nos reuníamos, hablábamos siempre de nuestro deporte adorado.
Recuerdo que cuando el “Rápido” Esquivel se nos adelantó en el viaje sin retorno, Roberto Mansur  llegó a comentar que los Diablos Rojos habían perdido a un hombre muy valioso,  muy importante.    




ENRIQUE KERLEGAND
Oscar también narró Futbol y cualquier deporte al que lo llamaran ya que en esta vida hay que trabajar fuerte como negro de antes para vivir como blanco.
Tuvo muchos dichos que se quedaron para ser recordados por los narradores que han seguido. Después de triunfar como narrador en la capital lo contrataron para estar en invierno con los Naranjeros de Hermosillo y eran los tiempos que estaban muy de moda los radios de transistores que mucho público los llevaba al parque para ver el juego y escuchar al narrador.





EL RAPIDO CON CANANEA REYES  JUAN ACEVEDO Y SALVADOR MEJIA.
En una ocasión comentó Oscar que había tres embasados cuando en realidad había solamente dos y varios aficionados que estaban cerca de la cabina se levantaron para decirle que solo había dos en base. Y con una mente ágil que hacía honor a su apodo de “Rápido”, les contestó al levantar un  vaso con la mano para que lo vieran los fanáticos: “Son tres embasados si contamos  que yo soy otr “envasado”. Y lo que quiso ser una reprimenda terminó como una de las grandes anécdotas de su vida.
Por supuesto, acuñó otras como “Hay cariño o no hay cariño”, para los que no asistían al beisbol; o aquella: “¿qué está haciendo en su casa, amigo?, venga al parque, lo esperamos para que gane su quiniela”.
También hizo famosa la frase “Si usted tiene un enemigo, no lo ahorque, no lo fusile, simplemente métalo de ampáyer!”. .
Fue a través de la crónica radiada uno de los más grandes impulsores que ha tenido el Beisbol en México.
Un comunicador positivo, quien con una chispa, estilo, picardía y buen humor, hacía que sus comentarios siempre fueran del agrado de sus radioescuchas y quien transmitía profunda emoción sin sobreponerse nunca al juego, una cualidad no muy común en los narradores actuales.
Quizá usted sepa que a la octava entrada la bautizó como “La antesala del infierno”.
Igual, bautizó con motes de “Brazo Fuerte” a Felipe Leal y como “Súper Ratón” a Héctor Zamudio; “Abulón” a Ramón Hernández, “Jet”, a Ramiro Guzmán… ¡y a cuantos más!
A la calle detrás de los anuncios  del jardín derecho en el Parque del Seguro Social la llamaba “Xochicalco Street”. “Esa pelota se fue directo a Xochicalco Street”, solía decir cuando la bola salía de faul fuera del parque.
Fue Jorge Alarcón el que comenzó a llamarlo seguido el “Sherife de Coyoacán”, como los que mantenían la ley en los tiempos del viejo oeste.
Cuando hubo una reunión de los nuevos Diablos Rojos al comenzar la década de los ochenta, Roberto Mansur decidió hacerle una broma y le dijo al ”Rápido” que a lo mejor le cambiaba de nombre a los Diablos Rojos. Oscar lo miró con incredulidad y con los ojos más abiertos que nunca, le contestó: “Si le cambias de nombre a los Diablos Rojos ten la seguridad que te mato.”
Mansur sonrió y dijo que fue para ver cómo reaccionaba, porque si algo tuvo Oscar Esquivel muy adentro en su corazón, fue a los queridos Diablos, el club de su gran pasión.





Una vez se hice una entrevista de media hora en un programa que tenía en el radio y me comentó cuando le pregunté, que cuando él comenzaba a escuchar los juegos de Beisbol en radio, Eduardo Orvañanos era su narrador favorito, poniéndolo arriba del “Mago” Septién por varias razones que no tiene casa comentar. Creo que el “Rápido” no tuvo un enemigo, aunque en ocasiones se podía enojar si alguien decía una tontería beisbolera, y hasta los aficionados del Tigres, que no comulgaban con su gran amor a los Diablos, guardan muy buenos recuerdos de él. Gracias Oscar por todos esos años formidables.    


Nació el 5 de Mayo de 1932, en Coyoacán, México, DF. Falleció 9 de Agosto de 1986. <(DEL LIBRO LOS DIABLOS ROJOS 75 AÑOS).

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