Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

miércoles, 23 de marzo de 2016


MIÑOSO TAMBIEN FUE ESTRELLA EN MEXICO



ORESTES MIÑOSO

No son muchos los jugadores que a través de la historia hayan sIdo estrellas tanto en las Ligas Mayores como en la Liga Mexicana y en la fuerte Liga Cubana de antes, y ese fue el caso de Orestes Miñoso, el Cometa Cubano que asombró en la gran carpa al jugar la mayor parte de su carrera con los Medias Blancas de Chicago, donde fue en tres años campeón de robo de bases, tres veces monarca en triples y fue llamado en nueve ocasiones para el Juego de Estrellas. El que no esté en el Salón de la Fama de la gran carpa se  considera como una injusticia por la gente del Beisbol pero cuando vino a jugar a la pelota mexicana, ya desechado por los equipos de las Grandes Ligas, estuvo tan bien aquí que terminó siendo elegido en nuestro Salón de la Fama del Beisbol.







Fue el doc Alvaro Lebrija, que logró armar con sus Charros de Jalisco una gran organización  beisbolera con muchos buscadores, sucursales y hasta campo de entrenamiento primaveral, el que lo trajo a la Liga Mexicana. En 1964 habían llegado los nuevos Charros a la Liga Mexicana y pagaron el noviciado quedando en el sótano, aunque tuvieron como manager-jugador al popular Jim Rivera que también había sido un muy buen jugador en las Ligas Mayores.


ALVARO LEBRIJA



Para 1965 el club necesitaba nuevas adiciones y cuando el doc Lebrija se enteró de que ningún  equipo de Ligas Mayores se había interesado en Orestes Miñoso, Minnie, como lo llamaron en los Estados Unidos, viajó hasta Chicago para ver si quería seguir en el Beisbol jugando con los Charros. Llegaron a un acuerdo en el contrato y Miñoso  comenzó a hacer historia en la pelota mexicana cuando bateó para .360 en su primera temporada en la Liga Mexicana, conectado 14 jonrones y empujando 82 carreras. La de Miñoso fue una de las mejores contrataciones en los 90 años de Liga Mexicana.
Jugando con ese empuje de siempre, con el corazón por delante, se volvió un ídolo de los aficionados de Guadalajara desde un principio y al poco rato, cuando se puso un sombrero de charro y se subió a un caballo en la fiesta anual que le daba al equipo tapatío en la localidad de Arandas, Jalisco, comenzaron a llamarlo “El Charro Negro”, que había sido el héroe en unas aventuras de historietas que se publicaron en México desde la década de los cuarenta.

MIÑOSO Y SU ESTATUA EN EL PARQUE DE CHICAGO

En 1966 tuvo Miñoso otra gran campaña con los Charros al batear .348, pero ya en 1967 el final como jugador estaba llegando para el indestructible Miñoso, quien para 1970 fue nombrado manager y jugador de algunos encuentros con los Algodoneros de Unión  Laguna, otro equipo que iba a patrocinar el doc Alvaro Lebrija al desarrollar tantos nuevos elementos su organización. Pero Miñoso no iba a desaparecer como jugador todavía y en 1971 tuvo una buena campaña al batear .315 en 336 veces al bat con Laguna. En 1973 se retiró de jugador en nuestra principal liga al conectar para .265 en 407 veces al bat, dando sus últimos 12 jonrones de los 56 que concetó en la Liga Mexicana. Manejó  tres años al Unión Laguna y luego siguió manejando en las sucursales de los Charros.

CAMOPEON ROBADOR




También había jugado en la Liga del Pacífico Mexicano, donde ganó dos campeonatos de bateo, uno con Hermosillo y otro con Mazatlán. Cuando ganó el título con Naranjeros interrumpió una cadena de seis títulos ofensivos que llevaba logrados el gran bateador Héctor Espino.
Al terminar sus triunfos en la pelota mexicana que le valió un lugar en el Salón de la Fama nuestro. Miñoso regresó a Chicago donde tanto quisieron  y tuvo un trabajo en el departamento de Relaciones Públicas por años y años. Sus grandes éxitos con los Medias Blancas hizo que pusieran una estatua con Miñoso bateando afuera del nuevo parque y tenía 90 años cuando falleció el primero de marzo del 2015.




HEROE DE MEDIAS BLANCAS
Un total de  10 veces fue líder en recibir pelotazos en Grandes Ligas por lo que no le daba nada de miedo pegarse lo que más podía al home y por la mayor parte de su carrera los bateadores no utilizaban el casco que luego fue obligatorio. En cuatro diferentes ocasiones quedó  en cuarto lugar en la votación  para el jugador Más Valioso de una temporada. Fue el corazón del Medias Blancas y el que puso al Charros de Jalisco del último lugar a buscar el campeonato de la Liga Mexicana que  logró en 1967 y en 1971.

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