Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

jueves, 9 de octubre de 2014

EL LLENO MAS GRANDE EN LA
HISTORIA DEL PARQUE DELTA

PRIMERO DE MAYO DE 1946

CARLOS COLAS FUE EL GRAN

HEROE DE JUEGO HISTORICO

EL primero de mayo de 1946 fue diferente a todos los demás primeros de mayos en que por muchos años el Parque Delta o el Parque del Seguro Social se llenaba hasta los topes. Naturalmente 1946 fue la Temporada de Oro y con Jorge Pasquel contratando a tantos jugadores famosos el interés por el Beisbol tuvo su momento más alto hasta ese momento.


BILL WRIGHT ES OUT EN HOME, VEA AL PUBLICO SENTADO EN EL TERRENO DEL DELTA
Y el primero de mayo de 1946 que los Diablos Rojos del México como Ernesto Carmona de manager fue diferente porque muchos miles se habían podido sin entrar al acabarse los boletos en la taquilla, por lo que  numeroso grupo que quería ver el juego entre los Rojos y los jaibos decidió juntar esfuerzos para tumbar una de las puertas de acceso y meterse al parque de pelota.
Lo encargados pidieron protección policiaca pero fue imposible frenar al tumulto que logró romper la puerta principal y como en estampida todos los que estaban afuera se metieron al parque. Afortunadamente no se reportó ningún muerto ni heridos en esos momentos peligrosos.
Sin embargo los aficionados no encontraron lugar en ninguna de las gradas que estaban llena hasta el tope y entonces decidieron meterse al  campo de juego. De repente había miles de personas en el terreno de juego cuando iban a dar las tres y 15 de la tarde que sería la hora señalada para comenzar el encuentro.
Por un momento el inspector autoridad estuvo decidido a  cancelar el juego pero se dio cuenta a sabias recomendaciones que sería peor suspender el partido ya que el público enojado podría hacer destrozos y provocar lesionado. Se llamó a los managers y a los ampayers. Los jugadores se habían quedado sin los doug outs  debido a la entrada de la gente y los encargados pusieron a salvo los bates, las manoplas y los arreos del catcher.


JONRON DEL "GRILLO" SERRELL PARA TAMPICO
Por unos minutos los aficionados que estaban en el terreno de juego cambiaban insultos con los que tenían sus lugares en el graderío. Fue entonces que el ampayer Amado Maestri aconsejó que los aficionados se quedaran sentados en el terreno de juego en la zona de faul, lo más lejos de la acción. Para ello se harían reglas de juego diferentes y si un wild pitch llegaba al backstop, entonces formado por el público sentado, la pelota quedaba muerta y era una base para los corredores. Igualmente en un batazo de hit que se abriera luego a territorio de faul y alcanzara a los aficionados, una base.
Por medio del sonido local se indicó que la única manera habría juego era si todos los aficionados se iban hasta donde llegaban las gradas y se sentaran en el terreno de faul. Poco a poco los fanáticos hicieron  caso y los que tuvieron en el mejor asiento de la casa, el más peligroso, fueron los que se sentaron detrás del home abajito de donde terminaban las gradas. Los faules que salían fuertes llegaron a golpear a algunos de esos aficionados.



VALDIVIA ANOTA Y COLAS ES EL CATCHER. VEA AL PUBLICO ACOMODADO EN EL TERRENO 
Nunca se había tenido un lleno como ese y posiblemente el número de aficionados llegó hasta los 30,000, pero era imposible afirmarlo o desmentirlo ya que muchos miles  no habían comprado boleto. Muchos aficionados se situaron atrás de la barda del jardín izquierdo, debajo de los espectaculares, los muchos anuncios que había detrás de la barda chica en el Parque Delta.
Era apenas primero de mayo, cerca de haberse iniciado la temporada, pero tanto Alijadores como los Rojos tenían equipos muy poderosos,  eran candidatos al título. Los Rojos de Carmona tenían una gran batería  con el cubano jonronero Roberto Ortiz, el gran Ray Dandridge, el jardinero  Bill Wright, el formidable boricua Luis Olmo, el catcher cubano  Carlos Colás.
Tampico,  manejado  por el cubano Armando Marsans, tenía  al gran tercera base cubano Héctor Rodríguez, el jonronero mexicano Angel Castro, símbolo de la elegancia y de poder, Santos Amaro, el gran Canguro, Grillo Serrell, el americano Murray Franklin que había venido de Estados Unidos para ser el shortsop titular, también  estaba Lonnie Sommers que tres años después impondría record de 11 carreras empujadas en un juego que duró hasta el 2013, el catcher Gilberto Valdivia, el jardinero mexicano Narciso Thompson. Precisamente Alijadores había sido el campeón del año anterior.
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CARLOS COLAS PASEADO EN HOMBROS DESPUES  DEL JONRON GANADOR
De esta manera y con los aficionados obedeciendo  la orden de quedarse sentados en el terreno de juego sin meterse a tratar de quedarse con cualquier pelota, tuvimos a continuación el juego más espectacular que usted pueda soñar. La ventaja cambió de manos muchas veces. Tampico logró ponerse adelante con jonrones de Angel Castro y “Grillo” Serrell, pero los Diablos, fieles a su tradición, vinieron de atrás,

Para la octava entrada, con Alijadores en  ventaja, vino a batear el catcher cubano Carlos  Colás, al que llamaban como apodo “Sunset” (Crepúsculo) con la casa llena. Era un  cátcher rápido, el más rápido que recuerdo en la historia de nuestro Beisbol.




ERNESTO CARMONA 
Y fue Colás el que enloqueció   a la tremenda multitud al conectar un batazo largo por el jardín izquierdo que terminó chocando contra las láminas de los anuncios, de los que llaman hoy espectaculares. El jonrón de casa llena que ponía arriba al México fue festejado como nunca en la historia de nuestros parques. El público que estaba sentado en el terreno de juego esta vez no pudo contener su gran emoción y fue en tropel hasta el home para levantar y pasear en hombros a Carlos Colás una vez que llegó al plato. Ese fue el batazo de la victoria ya que cuando el público volvió a tomar sus lugares en el pasto se pudo jugar la parte alta de novena entrada y los Rojos tuvieron una victoria en un día inolvidable.
Fue difícil para los jugadores el poder salir del campo después del partido ya que muchos de los aficionados no se iban, querían estar al lado de sus queridos Diablos. Finalmente tuvo que venir una protección de policía para que los jugadores pudieran escaparse a sus casas o al pequeño vestidor, con los Alijadores buscando el camión que los iba a llevar de regreso al Hotel Gavleston en Insurgentes Centro en donde se hospedaban todos los equipos visitantes.


RAY DANDRIDGE 
Lo que pudo ser una tragedia por exceso de público terminó con el juego más sensacional que uno se puede imaginar. Así era de grande el interés en la capital por el Beisbol entonces, un interés que ha continuado hasta nuestros días  ya que en la serie final del 2014 vivimos unos llenos hasta la bandera para ver el juego en que los Diablos se coronaron ganando a Puebla con un jonrón en la décima entrada. Solo que antes los diarios le daban mucho espacio al Beisbol y ahora casi nada.
En aquel 1946 los Alijadores y Diablos Rojos pelearon hasta el final por el campeonato y cuando todo terminó  el Tampico había ganado el título  con un solo juego de ventaja sobre los Diablos que estaban buscando su primer campeonato.
Viendo las fotos de este lleno impresionante en el Delta se le enchina el cuerpo a cualquier buen aficionado al Beisbol. ¡Qué grande es el rey de los deportes!. Aunque lo quieran matar los malvados.

    


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