Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

viernes, 25 de abril de 2014

EL LIBRO DE CANANEA


EL SUPER MANAGER
CANANEA REYES

Capítulo 15


LOS Diablos Rojos y Cananea Reyes superaron su segunda crisis de la temporada 1976 en la Liga Mexicana y comenzaron a carburar y con Enrique Romo siendo un gigante del montículo se pusieron en una buena racha. El derecho de Santa Rosalía, Baja California, llegó a 11 victorias sin perder antes de caer ante Pericos de Puebla en batalla contra el también  estelar Aurelio Monteagudo. Romo se quedó a cinco de empatar la marca de Liga Mexicana en poder del dominicano Silvano Quezada que en la temporada de 1973, su despedida, ganó 16 juegos en forma consecutiva.
CANANEA Y CHITO GARCIA
De repente los Cafeteros comenzaron a perder y totalizaron  nueve reveses en forma consecutiva y los Diablos tomaron altura al barrer a los Tigres en una larga serie de cuatro juegos. El primer juego 8-1 con Luis Meré, el rey del mango, en la lomita, el segundo 6-5 en 10 entradas con hit decisivo de Pat Bourque, el tercero 8-1 con el americano George Hutson en la lomita y el cuarto 5-2 con el “Pollo” Rodríguez tirando.
En el intermedio del doble juego dominical y como promoción, se llevó a cabo un derby de jonrones entre los dos managers, Cananea Reyes y Chito García. Ninguno de los dos pudo volarse la barda pero Chito fue declarado ganador por el batazo más largo. Pero Cananea prefirió  ganar los cuatro juegos de la serie que un derby jonronero de managers.

ENRIQUE ROMO
En la última serie del año contra Tigres los Diablos volvieron a ganar por barrida con el primero 8-2 con Enrique Romo llegando a 14 victorias contra  una sola derrota. Increíble pero cierto. En ese juego un jonrón de Pat Bourque produjo tres carreras. En los otros juegos los Rojos le ganaron a los felinos por la vía de la blanqueada: 9-0 lanzando Shanahan, 3-0 con Pollo Rodríguez y 8-0 con Hutson y tres carreras empujadas por el joven receptor Carlos Navarrete.
MIGUELITO SUAREZ
Con esos triunfos sobre Tigres, ocho en los últimos ocho juegos, los aficionados rojos tuvieron muchas oportunidades de gritar aquello de “pobres gatos, pobres gatos.”.
El 21 de junio de aquel 1976 el tremendo Miguelito Suárez llegó a los mil hits en la Liga Mexicana conectando un cañonazo entre primera y segunda frente al lanzador René Chávez de los Dorados de Chihuahua.
A pesar de los triunfos sobre Tigres  los Diablos estaban en segundo lugar a 11 juegos y medio del líder Cafeteros, con Alijadores de Tampico solamente a medio juego de los Rojos en el tercer puesto. Calificaban los dos primeros de cada grupo así que la calificación escarlata estaba en juego.
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DIABLO MONTOYA
El domingo 11 de julio en el Parque del Seguro Social se organiza la despedida del formidable Diablo Montoya, por tanto tiempo un ídolo de los fanáticos y un formidable jugador. Una enfermedad lo retiraba aunque en ese último juego conectó  dos hits en dos veces y en el intermedio del doble juego hubo regalos, abrazos y muchos aplausos para una gran leyenda del Beisbol. Los Diablos anuncian que  su número 32 ya no sería utilizado por otro jugador en el equipo escarlata ya que se retiraba en honor a uno de los grandes Diablos de todos los tiempos. Ese domingo los Rojos le ganaron un doble juego al Petroleros de Poza Rica y se colocaron a solamente cinco juegos y medio del líder Córdoba, ya con buena ventaja sobre el tercer lugar ocupado ahora por los Petroleros de Poza Rica.
NAPOLEON REYES
En Córdoba continuaban los problemas y Napoleón Reyes, con mucho exceso de peso, tiene que ser hospitalizado, entrando Alberto Joachín como  timonel interimo. Para el 21 de julio el entonces famoso buscador de los Dodgers, Al Campanis, viaja a la ciudad de México para ver en acción a un Enrique Romo que llevaba record de 19 ganados y tres perdidos. Romo iría a Grandes Ligas pero no con los Dodgers.
AL CAMPANIS
Ya cerca del final de la campaña los Diablos barrieron al Cafeteros y se le acercaron a juego y medio solamente por lo que era indudable que estaban llegando a los play offs en mejor momento que los Cafeteros.
El 30 de julio llega Enrique Romo a 20 victorias venciendo en el Parque del Seguro al Cafeteros de Córdoba por 7-3 con dos carreras empujadas por Ted Ford.
Al final del calendario los Cafeteros se habían recuperado lo suficiente para terminar en primer lugar con ventaja de seis juegos y medio sobre los Diablos, con los dos grandes rivales llegando a los play offs.
SUNGO CARRERA
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Por tercer año seguido los Diablos Rojos abrieron los play offs jugando contra Puebla, pero ahora en 1976 el equipo se llamaba Angeles y era propiedad de don Jaime Pérez Avellá y de sus hijos Vicente y René, siendo el cubano Clemente “Sungo” Carrera el manager. El mismo Sungo que debutó como timonel en la Liga Mexicana en 1962 ganando el campeonato con Héctor Espno de novato sensacional en los Sultanes de Monterrey. El mismo Sungo Carrera que un domingo en el Hotel Virreyes de la ciudad de México tiró un balazo en un pie al cañonero Juan Delís, los dos del Sultanes, en un fuerte pleito que tuvieron.

ERNESTO ESCARREGA
El mismo Sungo Carrera que había manejado en Cuba al Azules del Almendares ganando un campeonato y llevándose también la Serie del Caribe. El mismo Sungo Carrera que en sus tiempos de pelotero jugó la tercera base y era un bateador que le podía dar un palo a cualquiera, habiendo jugado en 1943 on Alijadores de Tampico, mientras en la pelota cubana fue parte de los Rojos del Habana cuando estuvo en la esquina caliente.
Los dos primeros juegos del primer play off se celebraron en Puebla que tuvo mejor record que Diablos y los Rojos ganaron el primero 4-1 con Enrique Romo superando a Aurelio Monteagudo en duelo de titanes y con Pat Bourque conectándole otro jonrón al pitcher cubano, pero el segundo, en una noche lluviosa, los Angeles vencieron 1-0 con Ernesto Escárrega venciendo a Greg Shanahan, con la única carrera siendo empujada por Jesús Sommers, otro gran jugador en los partidos de post temporada.
GREG SHANAHAN
Ya en el Parque del Seguro el Puebla ganó 7-5 para tomar ventaja, pero los Diablos igualaron la serie  a dos al ganar el cuarto juego 5-2 con Romo estando en la lomita otra vez.
El quinto juego fue para el México 4-2 con relevo de Aurelio López y perdiendo Monteagudo, conectando tres hits Miguelito Suárez y Carlos Navarrete.
De regreso a la Angelópolis los Diablos eliminaron a los Angeles 4-2 on otros tres hits de Suárez y otros tres de Navarrete, siendo Shanahan el pitcher de la victoria. Por tres años seguidos los Diablos con Cananea Reyes de manager habían eliminado al potente Puebla en el primer play off.
JESUS SOMMERS
El segundo play off fue la serie esperada, Diablos contra Cafeteros, en lo que los Rojos pensaban vengarse de lo sucedido en un año antes cuando Córdoba ganó en siete juegos.
Y nuevamente fueron grandes partidos.
El primer encuentro  fue tremendo, una gran batalla que Diablos ganó 4-3 con Romo superando al legendario Pepe Peña y con un jonrón de dos carreras de Pat Bourque. El segundo juego fue muy curioso ya que Vicente Romo estaba señalado para lanzar por Cafeteros pero no se presentó al Parque del Seguro y su lugar fue ocupado por el derecho Crescencio Lagunas que lanzó uno de los mejores partidos de su vida para que ganara Cafeteros 5-2 y empatar la serie. Jorge Roque, nativo de Puerto Rico, dio jonrón y produjo tres carreras. Ya para este play off estaba Napoleón Reyes como manager del equipo veracruzano.

MARTIN DIHIGO
La serie se trasladó al Beisborama de Córdoba en donde los Diablos eran los más odiados, algo parecido a aquel final de la década de los treinta cuando el Aguila de Veracruz con Martín Dihigo de gran estrella era el gran rival del Cafeteros.
El tercer juego, primero en Córdoba, fue ganado 6-2 por Diablos con Greg Shanahan siendo el triunfador y Peña el derrotado otra vez. Un jonrón de Ted Ford y tres carreras empujadas por el jardinero central Baudel López, fueron los más destacados a la ofensiva.
RAMON ARANO

Cafeteros igualó la serie 2-2 al ganar un domingo un juego diurno al Diablos con gran trabajo de Ramón Arano, quien ese año había empatado y mejorado el record de más  victorias en Liga Mexicana, 211, que se mantuvo  por tantos años y logrados por el gran Ramón Bragaña. Cafeteros ganó 6-1 ese cuarto partido y perdió Enrique Romo. Los Diablos estaban en problemas otra vez pero el quinto juego, celebrado en Córdoba, fue uno de los mejores en la historia del equipo y de la Liga Mexicana.
PAT BOURQUE

El partido se fue empatado a 13 dramáticas entradas y Pat Borque con hit empujó la carrera de la ventaja  sobre el pitcher zurdo Juan Pizarro, siguiendo Ted Ford con un cuadrangular sobre la barda izquierda para tres carreras más, la puntilla. Los Diablos terminaron ganando 7-4 para tomar ventaja de tres juegos a dos en la serie, con el americano George Hutson realizando un gran relevo por siete entradas y dos tercios para ser el ganador.

AURELIO LOPEZ
De regreso al Parque del Seguro los Diablos eliminaron al Cafeteros en otra tremenda batalla de 5-4 con Aurelio López ganando mientras Bourque y Ford empujaron dos carreras cada quien. El incansable Pepe Peña perdió su tercer juego de esta serie.  Los Diablos lograban de esta manera la ansiada venganza sobre Cafeteros y ahora iban a la serie final contra los Algodoneros de Unión Laguna, repitiéndose la serie de 1974.
PEPE PEÑA

No cabía la menor duda que por aquellos años setenta no había nada más emocionante ni tan pasional como los encuentros entre los Diablos y los Cafeteros. Juegos cerrados, grandes batallas, mucha calidad  y deseos de triunfo.
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La final de 1976 comenzó en Torreón ya en el nuevo estadio que bauticé  como  “Gran Mecano”, ya que es el mismo que Juan Abusaid compró en Houston y lo trajo a la comarca lagunera para ser la casa de los Algodoneros. Ese había sido el mismo parque con el que el equipo de Houston, entonces llamado Colts 45, debutó en Ligas Mayores. Lo trajeron pieza por pieza, tornillo por tornillo, por lo que le quedaba como anillo el nombre de “Gran Mecano”. Hubo  felicidad por ese tiempo en Torreon y la comarca ya que era un parque hermoso, grande para unos 10,000 aficionados y mucho más cómodo que el parque pequeño que utilizaron en Gómez Palacio, estado de Durango, por varios años.
LUIS MERE
Nuevamente los Algodoneros tenían al gran pitcher Antonio Pollorena como gran baluarte y esperaban tener más suerte que en 1974, dos años antes, cuando los Diablos  ganaron por barrida la final al Torreón manejado por Zacatillo Guerrero.
En esta ocasión, 1976, iba a ser una serie final muy  peleada y en que los Diablos llegaron a contar en un momento  dado con el factor suerte. Laguna había  vencido en cinco juegos a Broncos  de Reynosa en el primer play off y luego al Indios de Ciudad  Juárez en seis encuentros en la segunda serie.

El primer juego con el  nuevo “Gran Mecano” lleno hasta los topes fue ganado por Unión  Laguna 4-0 en una batalla en que Francisco Maytorena, un buen lanzador derecho, superando al estelar Enrique Romo. De esta manera  poco agradable para el México había  comenzado la serie por la  corona con  los Diablos perdiendo a pesar de tener a su gran estrella de 20 ganados en la lomita.
El segundo partido fue muy apretado y los Diablos ganaron 5-4 para ir al Parque de Seguro Social con la serie empatada a un triunfo por bando.
TED FORD
Para el tercer juego, ante una gran entrada y un domingo lleno de  sol, tuvimos el gran duelo de pitcheo entre  Pollorena por Laguna y Greg Shanahan por los Diablos. Fue en ese domingo que Pollorena le demostró a los aficionados capitalinos su grandeza como lanzador al anotarse una victoria de 3-0. Al caer el último out los aficionados del lado de la tercera base, del Laguna y del Tigres, se tiraron al terreno de juego para cargar en hombros a Pollorena de la lomita a la caseta, pero antes paseándolo por diferentes partes del campo.
En lo particular pienso que fue el mejor juego  que lanzó en su carrera Antonio Pollorena en el diamante capitalino, un lanzador que llegó a tener cuatro temporadas seguidas de 20 ó más victorias y que originalmente fue firmado por los Charros de  Jalisco del doctor Alvaro Lebrija.
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Con los Diablos en situación difícil vino una gran reacción en el cuarto juego cuando con Romo en la loma apalearon 10-0 al Laguna para que la serie se empatara a dos triunfos por bando. En este juego hubo  tres carreras empujadas por Ted Ford y  dos por el torpedero Antonio Villaescusa.
ABULON HERNANDEZ

El quinto juego, también en el Parque del Seguro, fue definitivo en esta serie final ya que fue una dramática batalla en que los Rojos tuvieron su momento de buena suerte que casi siempre se necesita cuando se gana un campeonato,
Laguna ganaba por dos carreras en la novena entrada de ese quinto partido y había dos en base cuando vino una rola por segunda base que debió  ser el último out del encuentro. Sin embargo el segunda base Manuel Lázaro se puso nervioso y cometió error para que la casa se llenara, con dos outs.
ABELARDO VEGA
El público estaba parado en sus asientos cuando  Jim Clark respondió en el momento clave con una línea de hit al jardín central para empujar las carreras del empate a tres. La locura en las gradas y el error de Lázaro estaba resultando muy costoso.

El sensacional partido se fue a 12 entradas y finalmente los Diablos ganaron con un triple de Pat Bourque y una rola empujadora de Abelardo Vega, por lo que los Rojos regresaban a Torreón con ventaja de tres juegos a dos en esta final por la corona.
Fue uno de los juegos más dramáticos en la historia de los play offs de los Diablos Rojos del México.

El sexto encuentro en Torreón fue ganado 9-5 por los Diablos con pitcheo de Shanahan que fue el triunfador y relevo de Enrique Romo. Pat Bourque volvió a establecerse como Mr. Play Off al batear cuatro hits en cinco veces, mientras hubo dos carreras  empujadas por Abulón Hernández y otros dos por Antonio Villaescusa.
Para Cananea Reyes fue su segundo campeonato en los primeros tres años de manejar a los Diablos Rojos. Mejor, casi imposible,
Continuará. 










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