Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

lunes, 24 de marzo de 2014

DICK KING

DICK KING

EL SALVADOR DEL
BEISBOL MEXICANO

En 1959 la Liga Mexicana no tenía un rumbo definido ya que con todo y el nuevo Parque del Seguro Social habían tenido una horrible campaña en 1958 y fue entonces que Alejo Peralta, el propietario del Tigres que hasta ese momento había actuado  detrás del biombo, terminó su asociación con los Piratas de Pittsburgh y decidió  rejuvenecer el club pero lo que logró  en 1959 fue terminar en último lugar y los únicos jóvenes que serían importantes lo fueron el cubano Luis Tiant, firmado en Cuba por Beto Avila, y el sonorense Blas Arredondo, quien desgraciadamente se lesionó pronto y tuvo más años como ampayer que de pitcher de la Liga Mexicana. Ese año, los Tigres impusieron record de 104 derrotas que todavía  perdura.


DICK KING A LA DERECHA
Fue en 1959 que con la llegada de Fidel Castro a Cuba, el propietario de los Diablos Rojos, Héctor Peralta, tuvo un pérdida  económica grande ya que había invertido mucho dinero en construcciones en la Cuba de antes, por lo que tuvo que dejar el equipo escarlata. La Liga Mexicana iba entrar al rescate de los Diablos pero Alejo Peralta, hermano de Héctor, dijo que él se encargaría por el resto de la campaña del México Rojos y para  1960 vendería el club al mejor postor. Y ya con Tigres en el sótano, Peralta decidió reforzar al Diablos con lo mejor del Tigres hasta con el manager Memo Garibay, pasando también  los cañoneros Marvin Williams y Felipe Montemayor así  como el pitcher Tomás Herrera. Los Diablos calificaron para el play off y jugaron la primera final de la Asociación Panamericana contra Senadores de Austin de la Liga de Texas que fue el ganador.
Y es que en el invierno de 1958-59, cuando el Ingeniero Carlos Rubio era el presidente de la Liga Mexicana, recibió un llamado de Dick Butler, presidente de la Liga de Texas para darle la idea de una fusión entre los dos circuitos y tener más atractivos para los aficionados Con bastantes mexicanos viviendo en Texas pensó Dick Butler que las asistencias iban a mejorar y la gente de la Liga Mexicana pensó que con varios juegos de corte internacional también se iba a tener una mejoría en las gradas nacionales.
ALEJO Y ERNESTO PERALTA
La Liga Mexicana tenía seis equipos y la Liga de Texas también, con los dos siendo de clasificación doble A, por lo que podrían tener juegos interligas durante el rol regular, uno  o dos Juegos de Estrellas cada año y una serie final entre los ganadores de cada año. La idea tejana fue aeeptada unánimemente por la Liga Mexicana y comenzó la que se pensaba iba a ser no solamente una nueva era sino también una exitosa.
En tierras mexicanas vimos equipos de San Antonio, Tulsa, Victoria, Corpus Christie, Austin y Amarillo, todos ellos trabajando con equipos de Ligas Mayores. Los seis equipos de la Liga Mexicana eran Diablos, Tigres, Monterrey, Poza Rica, Nuevo Laredo y Veracruz.
Esta asociación  iba a durar solo tres años ya que los costos de los viajes, todos en autobuses, eran altos y muy largos, con las asistencias no siendo tan buenas como se había  pensado. Desgraciadamente el aficionado mexicano no aprovechó como se debía el paso por nuestros diamantes de equipos que traían  prospectos formidables que no solamente fueron jugadores estrellas de Ligas Mayores  sino ya están en el Salón de la Fama de Cooperstown. Vimos al pitcher Phil Niekro con el Austin, a Billy Williams y Ron Santo con el San Antonio, al tremendo jonoronero Frank Howard con Victoria, sucursal del Dodgers,  Gaylord Perry y Chuck Hiller con la sucursal de los Gigantes, Joe Pepitone,  Jim Bouton y Phil Linz con el Amarillo del Yanquis en 1961.
PERALTA Y CANTINFLAS
Las entradas en el Parque del Seguro Social contra equipos de Texas no fueron malas, pero solo buenas a secas. Además eran los días de mucha lluvia en la capital que una vez ocasionó que jugaran cuatro juegos en un día, dos de Diablos y dos de Tigres. Los Rojos jugaron el primero y el cuarto, Tigres el segundo y tercero.
Fue el siete de julio de 1961 que Diablos jugó dos partidos contra Victoria y Tigres dos frente al Amarillo. El primero de los cuatro juegos se inició a las 10 de la mañana.
Esos cuatro juegos en un día se igualaron en la Serie de Caribe del 2005 en Mazatlán  cuando también se dieron cuatro partidos en el último día del rol.
ALEJO PERALTA Y FERNANDO REMES
En los tres años de Asociación Panamericana la Liga de Texas nos ganó la mayoría de los juegos interdigas  y las tres finales fueron ganadas por los tejanos, pero en los Juegos de Estrellas pudimos tener algo de venganza. La Liga Mexicana ganó  los dos partidos estelares de 1961, el primero en el parque del Seguro a pesar de dos jonrones de Joe Pepitone y otro en San Antonio donde les dimos una paliza de 12-3 con gran bateo de “Pasitos” Echeverría que produjo cinco carreras y dio jonrón.
Un caso histórico es que en Poza Rica, Román Ramos de los Petroleros dejó sin hit ni carrera al Senadores de Austin en el Parque Merino pero al día siguiente el derecho Larry Maxie de los tejanos, regresó el juego sin hit ni carrera a Petroleros. Nunca ha vuelto a pasar.
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BETO AVILA Y PERALTA
Sin embargo en 1959 había muchas esperanzas en esta nueva Asociación Panamericana  y fue Misioneros de San Antonio el primer equipo tejano que nos visitó en la capital. ¿Quién iba a decir que esta Asociación Panamericana iba a definir el rumbo de nuestra Liga Mexicana y de una manera salvarla?.
Resulta que un señor llamado Dick King había estado ligado a la Liga de Texas por un tiempo y cuando viajó en 1959 a la capital logró tener una plática con el Ingeniero Alejo Peralta y le dijo lo que pensaba de nuestro Béisbol, mismo al que había seguido por algunos años.
Le dijo a Peralta que lo que necesitaba la Liga Mexicana, primero, era conseguir buscadores para encontrar prospectos en todo México, y luego hacer una liga de solamente jugadores novatos ya que esa era la única manera de que se desarrollaran muchos jugadores nacionales. Le comentó a Peralta que ya tenían trabajando la Liga Central pero era un circuito fuera del Béisbol Organizado y llena de jugadores veteranos que ya no podían actuar en la Liga Mexicana. Le recordó que en Ligas Mayores fue Branch Rickey al estar con Cardenales el primero que tuvo la idea de tener varios equipos sucursales en Ligas Menores para desarrollar a los futuros estrellas.

HECTOR ESPINO
La plática de Dick King entusiasmó al Ingeniero Alejo Peralta quien para el  final de la campaña propuso a los demás directivos de la Liga Mexicana en armar una Liga Central patrocinada por ellos mismos con  prospectos para el futuro. La idea se echó a andar aun antes de la junta en que Peralta iba a exponer la idea  de Dick King. Ayudó mucho el que Eduardo Orvañanos haya sido nombrado nuevo presidente de la liga en lugar del Ingeniero Carlos Rubio que iba a estar de regreso al frente del Águila.
El primer paso fue mandar buscadores a encontrar talento joven por la república  y el destacado “scout” mexicano, Ramón “Chita” García comenzó su recorrido. Sin embargo y después de algunas semanas de nuevas contrataciones, el plan estuvo atorado por un tiempo y “Chita” García se quedó sin dinero  en el viaje que había emprendido. Al regresar “Chita” García, pitcher en sus tiempos de jugador, me dijo que salió adelante gracias a sus vastos conocimientos del juego del dominó.
Era “Chita” García un genio para el dominó y hasta libros escribió para jugar mejor ese entretenimiento de mesa. “Chita” García llegaba a la cantinas y daba de ventaja hasta  de 99 a 0 al contrario, los juegos eran para el que sumaba 100 puntos. Y ganando esos juegos en que apostaba, Ramón García tuvo el dinero para subsistir y regresar a la capital, en donde la Lig Mexicana le dio el dinero que faltaba.

RAMIRO CABALLERO
Ya en 1960 el gerente Arnulfo  Rodríguez  en la nueva sociedad que compró al Diablos Rojos, contrató a Ramón “Chita” García  como buscador de tiempo completo y al pocos años los Rojos tuvieron como titulares  muy buenos jóvenes mexicanos que habían madurado en las sucursales. “Chita” fue un gran triunfador como buscador y luego tuvo un gran éxito al ser en 1978 el gerente de los Rieleros de Aguascalientes que con el Ingeniero Raúl Medina de presidente ganaron el primer y único  campeonato en Liga Mexicana. Una persona muy amable este Chita García, el rey del dominó.
Alejo Peralta tomó con tanto entusiasmo el proyecto de buscar peloteros mexicanos jóvenes que en el invierno de 1959 patrocinó en el parque del Seguro Social una escuela de Beisbol del Tigres en que los peloteros mejor calificados por Memo Garibay, el jefe de la escuela,  eran mantenidos en un edificio cerca del estadio y tomaban prácticas todos los días, jugando además en la Liga Metropolitana que acababa de comenzar en su segunda etapa.  Enrique Castillo, luego gran relevista, y Pancho García, fueron dos de los jugadores de aquella escuela felina de 1959. Para el invierno de 1960-61, los Diablos Rojos se unieron a esa escuela beisbolera que ya tuvo dos equipos y a las que siguieron llegando jóvenes que deseaban hacer carrera de profesionales. Uno de los que llegó por parte del Diablos lo fue Juan Suby, hoy pitcher de Salón de la Fama.
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ALEJO PERALTA, ANTONIO MURRIETA Y GERARDO GUTIERREZ
Peralta y Eduardo Orvañanos tuvieron  que sudar la gota gorda y hasta enojarse para tratar de convencer a los demás directivos que se necesitaba rejuvenecer a la Liga Central y comenzar la búsqueda de nuevos jugadores  que tanto se necesitaban. Los que más se opusieron por el dinero que se tenía que gastar lo fueron Anuar Canavati de los Sultanes de Monterrey y Carlos Rubio  del Aguila de Veracruz.
Rubio había sido un pitcher destacado en su juventud y al igual que Alberto Romo Chávez, le ganó un juego a los Atléticos de Filadelfia cuando vinieron a entrenar en 1937, pero  como ese juego fue en Veracruz no tuvo la misma publicidad que el juego del Agrario en la capital.
Fue famosa la frase de Carlos Rubio durante aquella junta en que dijo: “Yo  cuando necesito un jugador lo compro en donde sea, no tengo que gastar en promesas del béisbol.”
Rubio estuvo tan obstinado en contra de la idea que el nuevo presidente de la Liga Mexicana, Eduardo Orvañanos, tuvo que ser hospitalizado al terminar una de las reuniones porque se había enfermado  de hacer tantos corajes con las negativas de Rubio. Después de otra prolongada junta,  Anuar Canavati accedió a las exigencias de Alejo Peralta pero Carlos Rubio nunca lo aceptó, por lo que el Ingeniero Peralta tuvo que patrocinar hasta dos equipos en la primera Liga Ccntral de novatos  que hubo, al Aguascalientes y al Guanajuato. León  fue la sucursal de lo Diablos Rojos, Salamanca de los Petroleros de Poza Rica , Celaya del nuevo equipo de Puebla que había tomado el lugar de Nuevo Laredo y San Luis Potosí fue sucursal de Monterrey. Y los Sultanes, con tanto y que no querían  entrar a la nueva aventura, se sacaron el premio gordo ya que con ese equipo jugó un joven llamado Héctor Espino bajo el mando de Domingo Santana, llamado “cerebro mágico” como timonel y un muy buen segunda base.

MIGUELITO SUAREZ
La Liga Mexicana pidió el ingreso al Béisbol Organizado para su nueva  Liga Central y tuvo clasificación de clase D, luego de clase C. El primer campeón en 1960 lo fue el Salamanca manejado por Walter O´Graham, con Celaya en segundo lugar bajo el mando de aquel formidable jardinero Agustín Bejerano. León del Diablos fue tercero con Molinero Montes de Oca de manager y Aguascalientes de Tigres en cuarto con Pulga Robles  primero de manager y luego Carlos Galina. San Luis fue penúltimo y Guanajuato el colero.
Entre los más destacados estuvieron Saúl Villegas del Salamanca que fue lider en jonrones y en empujadas con 23 y 105 respectivamente. Después fue jonronero en Liga Mexicana. El campeón de ponches lo fue el zurdito José Soto que luego sería  estrella en la Mexicana, mientras Luis  “Pato” Hernández y el catcher Eloy Gutiérrez, que luego los verìamos con Tigres, fue campeón  bateador y lider en hits.
Fue en esta Liga Central cuando se escribió historia y el pitcher Hugo Ríos alcanzó  la inmortalidad al lanzar un juego de 27 innings que terminó perdiendo en Aguascalientes. El record en Ligas Mayores es de 26 entradas lanzadas por un abridor y durante el Juego de Estrellas en el Parque del Seguro se le hizo un reconocimiento  a Hugo Ríos por parte de la Liga Mexicana y los Diablos Rojos a los que pertenecía. Una gran hazaña.
La Liga Central de novatos, la idea de Dick King y ahora en las manos poderosas  del Ingeniero Alejo Peralta,  había comenzado con  el pie derecho.
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DICK KING A LA DERECHA
Dick King tuvo razón y desde ese momento el Béisbol mexicano tuvo sus sucursales, los nuevos jugadores estrellas  y con el tiempo, tuvimos maravillosas academias como las de Pastejé, El Carmen y la de don Alfredo Harp en Oaxaca de donde han salido un gran  número de nuevos estrellas.
En 1961, cuando hice el viaje a las plazas de la Liga de Texas con los Tigres, me encontré a Dick King en San Antonio  donde era gerente de los  Misioneros y siempre que lo vi me demostró ser muy buen amigo, estando orgulloso de haber sido, así  lo decía él, “el padre de la Liga Central”. Lo volví a ver en varias otras ocasiones, en Series Mundiales o en convenciones de Béisbol.
Cuando Bobby Bragan entró como nuevo presidente de las Ligas Menores en 1975, llamó a Dick King como uno de sus asesores y le encargó la tarea de organizar  la que hoy se conoce como la sala de exhibidores que es un lugar muy extenso en alguna  parte del hotel en que están bajo  el mismo techo, en un mismo lugar, todos los vendedores de gorras, bates, guantes, pelotas, souvenirs, jaulas de bateo y máquinas de pitcheo, publicaciones, cuadros del recuerdo, asientos para los estadios  y todo lo relacionado al Beisbol.
Hasta que Dick King ideó lo que llaman “trade show” o en español la sala de los exhibidores, cada empresa alquilaba un cuarto del hotel y tenían que decirles a los directivos que fueran a tal  número de cuarto para compar los bates o cualquier otra cosa relacionada al Beisbol. El gran salón que reunió a todos los vendedores fue un gran adelanto. 
José Luis Gutiérrez recuerda que para la convención  que se llevó a cabo en  la ciudad de México en 1967 fue asistente del presidente de la Liga Mexicana, Antonio  Ramírez Muro, en la organización del evento y todavía  los exhibidores recibían a sus clientes en un cuarto determinado del Hotel  María Isabel en Paseo de la Reforma.
Me contó José Luis Gutiérrez los problemas que hubo para pasar por la aduana del aeropuerto del DF los bates, guantes y las otras cosas de los exhibidores y conociendo como han sido los aduaneros en México, ya me lo imagino. El tratado del libre comercio de América del Norte alivió bastante esa situación con los crueles aduaneros.

VALENZUELA Y LASORDA
O sea que Dick King es también  “el padre de la enorme sala de exhibidores” que hay en cada convención. Una vez en una Serie Mundial, estuve platicando un buen rato con él y le platiqué sobre la posibilidad que el Béisbol tuviera un Mundial como el que tiene el Futbol. Enseguida me contestó  que esa idea se la había  presentado todos los años al Comisionado y a directivos de Ligas Mayores, pero que a nadie le había interesado ya que solo muestran  interés  en el dinero que hacen con sus equipos. Eventualmente, aunque muchos años después,  esta proposición de Dick King finalmente se convirtió en realidad  y con Bud Selig siendo el Comisionado.
Bobby Bragan lo llegó a llamar el Bill Veeck de las Ligas Menores, el gerente que fue el que más promociones hizo en su paso por la gran carpa. Como vemos, Dick King dejó su huella en el Béisbol y de una manera con su idea de 1959, salvó al Béisbol mexicano que por aquel entonces no tenía ningún rumbo definido.
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Para la temporada de 1961 el campeón de la Liga Central lo fue Tigres de Aguascalientes que manejado por el mazatleco “Pulga” Robles tuvo dos juegos de ventaja sobre Celaya. Un joven llamado Jorge Calvo del equipo Guanajuato capturó la triple corona de bateo con .368,  29 jonrones y 130 empujadas. César Gutierrez de Aguascalientes el lider en victorias con 21 y en ponches con 190 mientras Nicolás García de Celaya el campeón de carreras limpias con 2.52. Todos ellos bien conocidos luego en la Liga Mexicana. Ya en 1961 la Liga Central fue de clasificación C.
En 1962 fue el gran año de Ramiro Caballero que con Guanajuato ganó la triple corona y algo más, ya que también fue lider en hits con 195. Bateó para .414, con 59 jonrones y produjo 175, aunque su equipo Guanajuato quedó en penúltimo lugar. Fresnillo, nueva sucursal de los Diablos y con Tony Castaño de manager, fue el equipo campeón.
En 1963 el monarca lo fue Tuzos de Guanajuato con Domingo Santana de manager, siendo Armando Dáz de León de Guanajuato el campeón bateador con .379. Eladio Urías con San Luis Potosí, luego muy buen jugador de la Liga Mexicana, fue lider en carreras con 108 y en hits con 145, mientras Heriberto Vargas de Guanajuato quedó arriba en jonrones con 29 y en empujadas con 96. Los mejores pitchers fueron de los Tigres de Aguascalientes, con Horacio Solano el campeón con 2.50 mientras Homero González el lider en ganados con 16 y ponches con 141. Solano sería brazo estrella de los Tigres hasta tener un accidente en que se cayó de la azotea de su casa y quedó paralítico.

RAMIRO CABALLERO

En 1964 volvió  Ramiro Caballero a la Central para otra vez  ganar la triple corona con .380, 35 jonrones y 145 empujadas, siendo también lider en hits con 175 y en carreras anotadas con 135. Esa era su liga, no hay duda. Exiquio Colis de San Luis el mejor pitcher con 2.71 y el campeón lo fue Broncos de León con Santos Amaro y Dan Bankhead de managers. Hubo una reclasificación en el Béisbol Organizado y la Liga Central fue puesta como clase A, habiéndose quitado las clasificaciones de C y D.
Fue 1965 el año de los Diablos de San Luis Potosí que con Héctor Rodríguez de manager se coronaron con siete juegos sobre los Diablos Verdes de León. Fue el año del pitcher zurdo Raúl Gámez que ganó la triple corona con el San luis al tener 2.63, 20 victorias y 234 ponches para luego tener sus años con los Rojos de la Liga Mexicana. Ramiro Caballero fue nuevamente el campeón de jonrones con 34.
Fue 1966 el año de Heriberto Vargas que con el campeón Tuzos de Guanajuato ganó la la triple corona con 55 jonrones, .445 y 174 empujadas. Abelardo Vega, luego un  tercera base formidable del México, era pitcher entonces y fue lider con 20 ganados  y 183 ponches con el Diablos de San Luis Potosí que fue el campeón con Humberto Ayala en la batuta.
En 1967 los Diablos Verdes de León con Mario  Ariosa manejando ganaron la corona con solo medio juego sobre Saraperos de Saltillo, nueva sucursal del Tigres. Juan Martínez campeón de bateo con .392, de hits y carreras anotadas, con  Rigoberto López de Tampico el mejor de los pitchers  con 2.73. El joven Pedro Mayorquín debutó  como gerente de los Diablos de Tampico, nueva sucursal de los Rojos.

BOBBY BRAGAN Y WALTERS ALSTON EN BROOKLYN

Saraperos de Saltillo con Héctor Rodríguez  eL manager fue el campeón en 1968 y Guillermo Murillo de Torreón resultó el mejor  bateador con  .347 y lider en hits. El zurdo Enrique Icedo de Saltillo, sucursal del Tigres, lider de pitcheo con 1.41 y en ponches.
Para 1969 el luego famosísimo Cananea Reyes llevó como manager al equipo San Luis al campeonato como sucursal de los Charros, siendo Miguelito Suárez lider en hits, Juan Martínez en jonrones con 20 y Luis Meré (17 triunfos) y el zurdo Saúl  Montoya los mejores pitchers, este último con 1.65 y 186 ponches.
En 1970 el campeón lo fue Ciudad Madero, sucursal de Yucatán, con el cubano René Friol de manager, teniendo  un gran año Miguelito Suárez  que con Tampico fue lider de bateo con .393 y en hits con 181. Luego sería gran estrella de los Diablos. Rosaruo Rodríguez, el zurdo que luego llegó  a Ligas Mayores, el mejor en ponches con 147.
En 1971 el campeón lo fue Tuneros de San Luis, sucursal de Charros, con Felipe ”Burro”  Hernández al frente y con Jorge Orta, luego jugador de Ligas Mayores, como campeón bateador con ese tim al dar para .423. Manuel Parra y Rafael Ornelas empataron en jonrones con 14 cada  uno. Manuel Parra había jugado en la Liga  Metropolitana con el equipo Cachorros de Alfonso Díaz.




 Los Diablos de Ebano con Armando Barajas de manager fue campeón de la Liga  Central 1972, con Alfredo Zabala de ese tim siendo el mejor en bateo con .391, en carreras anotadas  y en hits, mientras Manuel Parra fue el mejor en jonrones, 14, y en empujadas. Humberto Valenzuela de Ebano el mejor pitcher con 3.18.
En 1973 se coronó Tuzos de Guanajuato de los Charros con Ossie Alvarez de manager con José Guerrero de los Sultanes siendo campeón bateador y de empujadas. En 1974 repitió Ossie Alvarez de manager con el campeón Durango de los Charros, ganando la triple corona José Valenzuela con ese equipo bateando .384, 12 jonrones y 79 empujadas. Había  ya ocho equipos divididos en dos grupos y en la final el Durango le ganó al Ciudad Valles de Juan Hernández .
En 1975 los Tigres de Uriangato con Domingo Rivera de manager se coronó y el lider en empujadas lo fue Nelson Barrera de Lagos de Moreno y Alvaro Soto de Cortazar el mejor pitcher.
En 1976 repitió Domingo Rivera del campeón Lagos de Moreno, sucursal del Tigres. Nelson Barerra  con Fresnillo volvió a ser campeón  empujador, empatado con Roberto Heras de Lagos que también fue primero en jonrones con 15.

EL ENANO QUE CONTRATO BILL VEECK CON CAFES
En 1977 la final fue ganada por Teocaltiche  con Waldo Velo de manager sobre Ciudad Victoria de Fidel Flores en un año en que Juan Contreras del Zacatecas fue lider en carreras anotadas, hits, empujadas y jonrones, con Ray Torres de Jalisco como campeón  bateador con .421.
En 1978 los Potros de La Barca con Alfonso Gallina Peña al timón ganaron la corona venciendo en la final al Matamoros con César Gutiérrez. La Barca era sucursal del Alacranes de Durango, antes Charros de Jalisco, y fue un gran año de Angel Ortega de Diablos de Fresnillo que ganó la triple corona con .408, 12 jonrones y 54 empujadas. El zurdo Fernando Valenzuela con Guanajuato, fue lider de ponches con 90. El mismo Toro Valenzuela de los Dodgers después.
Además de estos jugadores citados hubo otros muchos estrellas que pasaron como novatos en la Liga Central como Alfredo Ortiz, Vicente “Huevo” Romo, Pepe Peña, Fernando Remes y muchísimos más.
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Hasta allí llegó la Liga Central que gracias a la idea de Dick  King y al empuje de Alejo Peralta primero, y luego de todos los equipos de la Liga Mexicana, lograron  poner el rumbo indicado  a un barco que iba zozobrando. Ya no se podía pensar ni en hacerle la guerra al Béisbol Organizado ni seguir trayendo a los mejores jugadores de color que ya estaban todos buscando un lugar en las Ligas Mayores. La única posibilidad era la de producir sus propios jugadores nacionales como se los dijo Dick King. Y desde la formación de aquella Liga Central las Grandes Ligas y las Ligas Menores aceptaron no poder firmar a un prospecto mexicano si no era firmado antes por un equipo de Liga Mexicana.
Me agrada mucho haberle contado esta historia porque muchos no deben saberla ya que han pasado muchos años y Dick King merece ser reconocido también por el papel en la nueva etapa que salvó a nuestro Béisbol.
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Dick King finalmente llegó a Ligas Mayores, trabajando en la oficina con Rojos de Cincinnati, Indios de Cleveland y Yanquis de Nueva York. De origen griego, Dick King se llamó realmente Diógenes Karabatsos, pero se cambió al nombre con el que se le conoció en el Beisbol. Y con la linterna de Diógenes llegó a la Liga Mexicana.
King murió a los 87 años, falleciendo en Gilbert, Arizona, mientras dormía una noche. Ese mismo día que murió había recibido una llamada de George Steinbrenner para preguntarle por su salud y se puso tan contento Dick King que se lo platicó a varios amigos por la vía telefónica. Así dice la información de un diario de Montgomery, Alabama, al relatar el deceso de King, quien ya de retirado regresó a esa ciudad de Montgomery para organizar una liga independiente que tuvo su éxito por unos años y de la que fue el Comisionado. El gran Dios le dio una larga vida a este gran promotor del rey de los deportes que fue tan importante en componer nuestro Beisbol.    



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