Por muchos años me ilusionaba al pensar que, con el tiempo, iba a poder tener un diario de solamente BEISBOL, lo cual resultó una idea imposible de realizar. Afortunadamente logré parte de mis sueños al poder armar una página de internet que me permite recordar a los grandes héroes y los momentos inolvidables que ha tenido el rey de los deportes en su glorioso pasado.

Tomás Morales Fernández

lunes, 24 de febrero de 2014


El Super Manager
CANANEA REYES
Tercera Parte

ME llegó a contar Memo Garibay que desde sus primeros años de profesional con los Charros de Jalisco, Cananea Reyes le demostró mucho interés  en ir más allá de lo que se refiere a batear, correr, fildear y tirar, sino que fue de los que desde temprano quiso adentrarse en  el Béisbol: “En las capacitaciones que dábamos en  la tarde con jugadas de pizarrón, Cananea era el que hacía más preguntas sobre la materia e incluso llegaba a dar opiniones sobre las estrategias a seguir en algunas de las posibles acc
Memo Garibay
iones presentadas. Me gustó mucho que se interesara en el Béisbol de adentro ya que las clases que se daban tenían ese objetivo principal, hacer que los jugadores pensaran en lo que podía surgir en el campo de juego.”
Fue uno de los mejores pupilos de Memo Garibay, a la sazón considerado el mejor manager mexicano, aunque el juego de pelota comenzaba a  cambiar en los años sesenta en las estrategias y métodos utilizados por tantas décadas. Por mucho tiempo los managers seguían el librito y no había que apartarse de él.
El mismo Garibay fue en uno de los que después de estar en los entrenamientos de los Angelinos de California, equipo nuevo en la  Liga Americana y con que el doctor Alvaro Lebrija había logrado un acuerdo de trabajo, me  llegó a decirme: “Cuando fui al campamento de los Angelinos comprendí  que me faltaban muchas cosas por aprender como manager. El Béisbol estaba cambiando en su estrategia,
Preston Gómez
en sus métodos de entrenamiento, en muchas cosas más. Es algo que deben aprender los managers jóvenes que comienzan sus carreras.”
El toque de sacrificio dejó de ser un imperativo para buscar una carrera y la nueva teoría indicaba que para qué hay que regalar un out si puedes hacer más carreras en lugar de una que se está buscando con el toque.”
Su interés por conocer más de  Béisbol ayudó a Cananea cuando se fracturó una pierna y su carrera quedó en el aire ya que para cuando hubo una oportunidad, Benjamín Reyes sabía ya bastante de la manera que se podía manejar a un equipo de pelota.
Al paso del tiempo y ya como exitoso manager, Cananea me dijo que quien más lo ayudó en la oficina de los Charros en su nueva idea de manejar equipos lo fue el gerente Jesús Carmona: “Fue don Jesús el que me motivaba para que siguiera con la idea de poder manejar un equipo.”
Don Alfredo Harp y su hio Santiago en el Salón 
Al  cabo de poco tiempo los Charros habían  organizado un equipo de Béisbol al estilo de Ligas Mayores, contratando instructores y buscadores muy famosos en nuestro Beisbol como el cubano Ossie Alvarez, Felipe “Burro” Hernández, el que fuera muy buen  pitcher y bateador cubano Manolo Fortes  y Tribilín Cabrera que aparecían haciendo esos trabajos tan importante y lograron firmar a un grupo tan numeroso de buenos prospectos que el doc Lebrija llegó a tener otro equipo, los Algodoneros de  Unión Laguna, para dar cabida a tantos elementos que ya estaban listos para jugar en la  Liga Mexicana.
Ossie Alvarez, un muy  buen defensivo en el infield que había tenido sus momentos en Grandes Ligas, fue con el tiempo el director de la Academia de Pastejé, el jefe de instructores, y de donde salieron tantos y muy buenos peloteros. Luego fue también  manager del Tigres de Alejo Peralta al desaparecer del Beisbol el doc Lebrija  y  buscador de quipos de Ligas Mayores como Dodgers de Los Angeles y Rojos de Cincinnati.  Ossie dejó huella en el Beisbol mexicano y para mi gusto debería estar en el Salón de la Fama por tanto  que hizo  por  nuestro Beisbol.
La gran mayoría de los mejores managers que han pasado por el Beisbol no han llegado a ser buenos buscadores y tal fue el caso de Cananea que se bromeaba a  si mismo con prospectos en los que  se había interesado y no sirvieron para nada. Aquel famoso manager cubano, Preston Gómez, que manejó tres equipos diferentes en las Grandes Ligas, me dijo una vez que él no tenía el sexto sentido que acompaña  a los grandes buscadores: “El Beisbol es un deporte de especialidades y los grandes buscadores forman una de esas secciones.”
También  Memo Garibay se burlaba de él mismo por lo mal buscador que era: “Cuando vi por primera vez a Aurelio Rodríguez en el campo de entrenamiento de los Charros pensé que ese muchacho no iba a servir para nada.”
Como han dicho  a través de los años: “Zapatero a tus zapatos.”
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Héctor Espino y Cananea Reyes
FUE en los entrenamientos de 1968 cuando la directiva del Charros de Jalisco le comunicó la buena noticia a Cananea Reyes de que iba a recibir la oportunidad de manejar por  primera  vez con el equipo  sucursal de Fresnillo en la Liga  Central de  clase A y en donde estaban los prospectos  que se espera que un día llegaran a ser jugadores de planta en la Liga Mexicana. Mineros de Fresnillo había tenido su historia en la pelota de la Liga Central y fue en el parque del equipo en el estado de Zacatecas cuando se supo que el veterano jardinero “Diablo” Núñez había conectado cuatro jonrones en un partido. Era cuando la Liga Central tenía peloteros veteranos que ya no tenían cabida en la Liga Mexicana pero que todavía les quedaba bastante de Beisbol como es el caso de este Diablo Núñez que varias temporadas lo vimos jugando  con gran coraje en la pradera central de los Sultanes de Monterrey.
“Diablo” Núñez era famoso por sus barridas de cabeza en las bases, en el home y hasta en la primera base, algo que después lo vimos en aquel gran jugador Jim Rivera cuando vino a jugar con los Diablos Rojos del México  en la Liga Invernal Veracruzana de  1955-56, un pelotero de Ligas Mayores que tuvo un invierno fantástico  en nuestros diamantes. Comenzó su  carrera con Cafés  de San Luis en donde el manager Rogers Hornsby  le consiguió un buen abogado para que saliera pronto de la cárcel donde purgaba una condena acusado de haber obligado a la hija de un General a hacer el amor.
Aquel día de los cuatro jonrones el “Diablo” Núñez no necesitó llegar de cabeza en ninguna barrida ya que fue  una inolvidable jornada de cuatro  voladas de barda en un partido.
Fue el diario “La Afición” del notable cronista deportivo Fray Nano el que informó a nuestro mundo beisbolero de la hazaña del Diablo Núñez y era primera ocasión en la pelota profesional mexicana que se sabía que un jugador había conectado cuatro jonrones en un partido.
En la Liga Mexicana el record era de tres jonrones en un encuentro  antes que Derek Bryant se convirtiera en el primer pelotero en conectar cuatro cuadrangulares en un partido celebrado en el viejo parque Alberto Romo Chávez de Aguascalientes.
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También en ese equipo Mineros de Fresnillo estuvieron managers de gran fama como Tony Castaño en el verano de 1962, cuando se escapó de Cuba al ver que el nuevo gobierno comunista de Fidel Castro le arrebatara su negocio, una gran bodega (tienda de abarrotes) que tenía en La Habana. Llegó a México  prácticamente sin un centavo y Wilfredo Calviño, entonces manager del Diablos Rojos del México, le pidió a la directiva de ese club que le dieran trabajo al gran Castaño que había ganado dos campeonatos como manager de los Elefantes de Cienfuegos en la fuerte Liga Cubana con la que también  acabó a Castro al prohibir el deporte profesional. Y también  ganó dos Series del Caribe, incluyendo la de 1961 que fue la última de la primera etapa. Un año después, Tony Castaño se fue de manager al Pericos de Puebla donde hizo historia, ganando el campeonato de 1963. Curiosamente Tony Castaño también ganó dos veces el campeonato de bateo de la Liga Cubana, en el invierno de 1938-39 con promedio de .371 y la del año siguiente con .340. Nos decía Castaño, mitad en broma y mitad en serio, que era genial con sus historias y dichos: “Gané dos campeonatos de bateo con “jititos” detrás del cuadro”.
 Y es que Castaño no era un bateador de fuerza, sino de colocación. Sus dos campeonatos ganados con Cienfuegos y Series de Caribe fueron en 1959-60 y 1960-61 cuando se acabó aquella rica historia de la pelota  profesional antillana. Como dicen los cubanos, Fidel Castro acabó “con la quinta  (el rancho) y los mangos.”
ossie Alvarez
Antes de Castaño, fue Preston Gómez, también cubano,  quien estuvo  como manager de los Mineros de Fresnillo en la temporada de verano de 1957 al ser elegido por Lázaro Salazar, manager de  los Diablos Rojos del México, para manejar a los prospectos de la organización. Al morir Salazar  el 24 de abril de ese año, Preston fue elegido nuevo manager del México y en 1959 llevó al “Sugar Kings” de  La Habana al triunfo en la llamada Pequeña Serie Mundial de clase triple A. Un año después, al ver los movimientos de Castro, el equipo se mudó a Jersey City. Curiosamente en ese 1960 estaba Castaño como manager de los Reyes del Azúcar pero renunció cuando se marcharon de La Habana pensando que con ese gesto, Castro le iba a dejar su bodega, algo que no fue así. Preston Gómez hizo una gran carrera de timonel al estar al frente de los Padres de San Diego, Astros de Houston y Cachorros de Chicago, primer manager latinoamericano en la historia de Ligas Mayores. Luego fue asesor de los Angelinos de Los Angeles hasta fallecer hace un tiempo.
Continuará.

 


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